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domingo, 18 de febrero de 2018

Donuts de las mil y una noches (con masa madre natural)

    Justo hace un año que me encontraba sumida en uno de los talleres más sugerentes y especiales de los que he hecho hasta el momento. Un taller donde me podía imaginar volando en una bella alfombra mágica acompañada del mismísimo Aladdín, disfrutando de una de las innumerables historias saliendo de los labios de Sherezade o tomando té y dulces dentro de una jaima en el desierto con el mismísimo Sultán de Persia. Por supuesto que me estoy refiriendo al taller de "Las mil y una noches" impartido por mi querida Belén, de Cupcakes a Gogó.
    Hace unos días, charlando con ella, comentábamos que lo más difícil, lo que más nos costaba al escribir una entrada para el blog, no eran ni tomar las fotos ni elegir el receta a presentar sino la introducción de la misma. Por eso, porque ese curso suyo, que no os podéis perder, me dio la inspiración para preparar estos donuts que bien podrían acompañar a esos deliciosos dulces árabes, es por lo que le dedico humildemente esta entrada. Va por ti Sensei.


    Pistachos, pétalos de rosa, agua de azahar, cardamomo,canela... todos los sabores y olores que envuelven la magia de la cocina del lejano oriente y, esos y no otros, son parte de los ingredientes de la propuesta que hice para el reto que, en instagram, nos propuso @cocinandosabores con el hashtag #donutworrysiescasero creado por @laasaltante


    Como ya tenía la receta de otros donuts en el blog (aquí y aquí) quería que estos fueran especiales y, aparte de intentar aportarles los sabores y olores orientales, los he preparado con masa madre natural lo que hace que estén tiernos y esponjosos durante bastante más tiempo.


    Ingredientes :
  • 210 g de harina de fuerza (usé Harimsa)
  • 7 g de levadura seca*
  • 2 g de cardamomo molido (1/8 de cucharadita)
  • 2 g de canela molida (1/8 de cucharadita)
  • 30 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 140 g de masa madre natural (100% de hidratación)
  • 2 huevos L
  • 40 g de leche
  • 30 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 1/2 cucharadita de agua de azahar
  • Aceite de girasol para freír**
    Para el glaseado
  • 150 g de azúcar glass
  • 40 ml de agua caliente
  • Unas gotas de agua de rosas
  • Un puñado de pistachos tostados sin sal
  • Un puñadito de pétalos de rosas secos
    *Si usáis levadura fresca serán 15g. En este caso, la deberéis disolver en la leche, templándola antes, y añadirla cuando digo de añadir la leche.
    **El aceite que uso para freír los dulces siempre es de girasol ya que este es un aceite neutro que no le aporta sabor a las frituras. Además como no debe coger demasiada temperatura no hay riesgo de que se deteriore.


    Poner la harina, la levadura, las especias y el azúcar en el bol de la amasadora y remover para que se integre todo.
    Añadir la masa madre, la leche, los huevos ligeramente batidos y el agua de azahar y comenzar a amasar, con el gancho, durante unos 10 minutos a velocidad media. Cuando la masa esté lisa y homogénea, agregar la sal y la mantequilla, cortada en trocitos, y amasar durante unos 15 minutos a la misma velocidad que antes. La masa deberá estar suave, brillante y muy elástica, deberá pasar la prueba de la membrana.
    Colocar la masa, bolear un poco para crear cierta tensión en su superficie, en un bol ligeramente engrasado. Cubrir y dejar reposar en un lugar cálido y sin corrientes de aire hasta que doble su volumen. Yo acostumbro a calentar el horno a 35º, apagarlo, y dejar el bol dentro para que la masa leve.
    Volcar la masa sobre la mesa de trabajo, ligeramente espolvoreada con harina, y extender con un rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente un centímetro. Cortar los donuts con un cortador especial para ellos, o en su defecto con dos cortadores redondos de distinto tamaño, y depositar sobre cuadrados de papel de horno.


    Volver a cubrir y dejar que vuelvan a levar.
    Cuando casi doblen, freír en abundante aceite no excesivamente caliente. Echarlas en él con el papel, al cabo de unos segundos se podrá retirar con facilidad. Dar la vuelta para dorar por ambos lados. Sacar y dejar escurrir sobre papel absorbente unos minutos y pasar a una rejilla para que se terminen de enfriar
    Preparar el glaseado mezclando bien el azúcar y el agua caliente. Ir añadiendo agua de rosas gota a gota hasta que esté a nuestro gusto, cuidado con pasarse porque podrá saber a colonia.
    Cuando los donuts estén fríos sumergir cada uno hasta la mitad y volver a colocar sobre la rejilla para que escurran. Espolvorear por encima del glaseado, antes de que se seque, algunos pistachos picados y unos pocos pétalos de rosa.


    Al cerrar los ojos, con el primer mordisco, comenzaréis a desear que la alfombra mágica se ponga en movimiento y os transporte a las lejanas tierras de oriente, la tierra de las mil y una noches.


    Han quedado esponjosos ¿verdad? Pues no os podéis ni imaginar lo deliciosos que están.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Okras masala

    Seguimos con un frío invernal intenso y, seguro que, lo que más apetece en estos momentos es meterse entre pecho y espalda un buen plato de cuchara. En este caso, de cuchara cuchara no es exactamente, pero que os va a hacer entrar en calor es bien seguro. y es que la cocina de la India puede hacer resucitar a un muerto 😉😋


    No es la primera vez que utilizo okras en mi cocina y, aunque sé que no es fácil de encontrar, os aconsejo que, si tenéis ocasión de comprarlo, lo probéis porque está absolutamente delicioso.


    En la cocina de la India es fundamental el uso de especias y semillas, eso precisamente es lo que significa masala : mezcla de especias, denominándose cada determinada mezcla con un nombre distinto : tandoori, tikka...
    Es una cocina picante, muuuuy picante, cosa que a mí me apasiona pero, desgraciadamente siempre tiene que haber algún pero ¿verdad?, como mi médico me lo ha prohibido tajantemente yo os presento un plato light. Ahora que si no tenéis problema y os gusta no reparéis en añadirle una buena porción de guindilla.


    Ingredientes :
  • 400 g de okras
  • 100 g de cebolla roja (1 mediana)
  • 2 cucharadas de ghee (o mantequilla)
  • 1/2 cucharadita de semillas de comino
  • 1/2 cucharadita de semillas de mostaza
  • 10 hojas de curry
  • 250 g de tomates
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1/4 de cucharadita de comino en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • 60 ml de agua
  • 1 cucharadita de mango seco (anchoor)
  • 1 cucharada de hojas de cilantro
  • 1 cucharada de zumo de limón

    Lavar, secar y cortar los okras en trozos de unos 3cm. Pelar y picar finamente la cebolla. Lavar, secar y partir el tomate en dados pequeños.
    Poner en un wok el ghee a fuego alto, saltear las semillas de comino y mostaza. Cuando empiecen a saltar añadir las hojas de curry y rehogar unos segundos. Añadir la cebolla y sofreír durante unos 5 minutos. Agregar el tomate y bajar a fuego medio. Dejar cocinar hasta que comience a confitarse y tome un cierto tono dorado.
    Echar las especias y los okras, salar, verter el agua, tapar y dejar cocer durante 15 minutos.
    Retirar del fuego. Añadir el anchoor. Regar con el zumo. Remover para integrar.
    Servir caliente, espolvoreado con las hojas de cilantro picadas y acompañado de arroz basmati o de pan naan.


    Como podéis observar en las fotos yo lo acompañé de arroz pero como no me quedaba basmati le puse arroz del normal y estaba igual de rico. 

sábado, 27 de enero de 2018

Cardamom Ruffled Milk Pie o Galatopita con aires nórdicos

    A vosotros no os pasa que véis una foto de un plato y os enamoráis perdidamente??
    Pues eso es exactamente lo que me ha pasado a mí en cuanto ví la Galatopita que hizo Eva de Bake-Street (pincha aquí) Además que estaba pensando en algo que preparar para el concurso para blogs que Claudia&Julia ha organizado con la colaboración de Emile Henry y me pareció que era la receta perfecta para participar con ella.


    Las recetas tenían que ser pensando en los meses de frío y yo, es llegar el invierno, y no me puedo quitar de la cabeza el cardamomo, así que he hecho una pequeña modificación y en vez de solo canela también se lo he añadido... y ¡qué deliciosa modificación! Ñam ñam


    Ingredientes:
  • 200 g de leche
  • 40 g de nata líquida
  • 2 huevos L
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 7 láminas de masa filo
  • 75 g de ghee*
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de cardamomo molido
  • Azúcar glass para espolvorear
    *Si no tenéis ghee se puede usar o mantequilla clarificada o mantequilla fundida


    Precalentar el horno a 180ºC con calor de arriba-abajo
    Pincelar el molde elegido con un poco de ghee. Yo como podéis ver en las fotos, elegí este precioso molde ondulado de Emile Henry
    Extender una lámina de masa filo y pincelar toda la superficie con ghee. Arrugar con cuidado, sin apretar demasiado, y colocar en el molde dándole una forma bonita (yo forme rosas) Repetir el proceso con el resto de las hojas de masa, espolvorear con la mitad tanto de la canela como del cardamomo. En este vídeo podéis ver como la propia Vefa Alexiadou lo prepara, la receta es suya, en el programa de Martha Stewart
    Hornear, a media altura, durante unos 25 minutos.
    Mientras verter en un cazo la leche, la nata y la vainilla y poner a fuego medio, en cuanto rompa el hervor retirar y dejar templar.
    Batir los huevos con el azúcar. Añadir un poco de leche y remover hasta integrar. Continuar añadiendo la leche poco a poco sin dejar de batir.
    Sacar el molde del horno y verter la mezcla de leche y huevos sobre la masa horneada. Volver a introducir en el horno y dejar cocer durante 30 minutos.
    Dejar enfriar sobre una rejilla. Justo antes de servir, espolvorear con azúcar glass y el resto de la canela y el cardamomo.


    Así que este delicioso galatopita griego ha acabado adquiriendo un cierto aire nórdico, ahí es ná.


    Y no podía faltar una foto del corte ¿a qué dan ganas de pegarle un bocado? Estaba absolutamente delicioso

lunes, 15 de enero de 2018

Magdalenas caseras de Xavier Barriga #estosieslabuenamagdalena

    Llevo muchas magdalenas hechas en mi vida pero nunca había conseguido un copete como el de estas que hoy os traigo y es que nunca había hecho la receta de Xavier Barriga y, os aseguro, que es la caña.
    El culpable de volver a la carga para conseguir unas magdalenas con copete ha sido un reto, como no, en este caso de instagram, donde Cocinando sabores nos ha invitado a hornear unas ricas magdalenas de pueblo caseras y compartirlas con el hashtag #estosieslabuenamagdalena.


    Han salido tan ricas que no han durado más que un día, y eso que era una docena y es que como lo hecho en casa no hay nada.


    Ingredientes :

  • 125 g de huevo
  • 175 g de azúcar
  • 60 ml de leche
  • 190 ml de aceite de girasol
  • 210 g de harina 
  • 7 g de levadura química
  • 1 pizca de sal
  • La ralladura de 1 limón
    Tamizar la harina junto a la levadura y la pizca de sal. Añadir la ralladura de limón y remover.
    Batir a velocidad media los huevos y el azúcar. Bajar a velocidad lenta y verter la leche, cuando esté incorporada agregar el aceite y seguir batiendo.
    Añadir la mezcla de harina e integrar con movimientos envolventes justo hasta que la masa esté homogénea.
    Tapar el bol con un plástico y meter a reposar en la nevera durante, por lo menos 1 hora.
    Precalentar el horno a 250ºC.
    Sacar la masa y remover enérgicamente con un batidor manual.
    Repartir la masa en las cápsulas de magdalenas elegidas, rellenando solo las tres cuartas partes de su volumen. Espolvorear cada magdalena con más azúcar.
    Meter al horno a media altura, bajar la temperatura a 210ºC y dejar cocer durante unos 18 minutos o hasta que al pinchar con una aguja esta salga limpia.
    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.


    Como podéis ver yo hice las magdalenas en estos capacitos rígidos tan monos así que no tuve necesidad de meterlos en ningún molde, pero si vosotras las hacéis en cápsulas de papel deberéis hacerlo (ponerlas en un molde) para evitar que se abran demasiado.


    Para que salga un buen copete es imprescindible que la masa esté bien fría y el horno bien caliente ya que será esa diferencia de temperatura la que haga que la masa se eleve.


    No solo ha quedado un copete divino sino que además han quedado muy jugosas y esponjosas.


    Fuente : Libro Bollería de Xavier Barriga

viernes, 12 de enero de 2018

Crema de calabaza e hinojo al curry. Receta con Thermomix

    Ahora que es seguro que el crudo invierno se ha instalado definitivamente entre nosotros, y bien es sabido que no hay nada que entone más el cuerpo y recupere el espíritu que un plato de cuchara, no queda otra que ponerse a ello. Además, una rica crema siempre es bienvenida, estemos en la estación que estemos, da igual que haga frío o calor.


    En este caso le he dado un toque un tanto exótico ya que le he puesto un poquito de curry que le aporta un sabor diferente y una dosis de rock&roll 😉


    Ingredientes :
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla mediana
  • 100 g de hinojo
  • 300 g de calabaza
  • 400 g de leche
  • 1/2 cucharadita de curry en polvo
  • Sal
  • 50 g de nata líquida 
    Para decorar
  • 4 cucharaditas de cebolla frita crujiente
  • Un poco de curry en polvo
  • Unas ramitas de hojas de hinojo 

    Pelar y cortar la cebolla, el hinojo y la calabaza en trozos grandes.
    Poner en el vaso el aceite y dejar calentar 4 min, 100ºC, vel.1
    Añadir la cebolla, el hinojo y la calabaza y triturar 5 seg, vel.5. Bajar los restos de las paredes hacia las cuchillas y sofreir 5 min, varoma, vel.2
    Verter la leche, salar y añadir el curry. Cocinar 25 min, 90ºC, vel.1. Agregar la nata y triturar 2 min, vel.8
    Repartir en los platos, echar en cada uno una cucharadita de cebolla frita, espolvorear un poco de curry en polvo por encima y terminar de decorar con una ramita de hojas de hinojo.


    Servir enseguida antes de que pierda calor, que ya se sabe que las sopas y las cremas de invierno hay que tomarlas calentitas, muy calentitas.

viernes, 5 de enero de 2018

Quesadillas de espinacas y ricotta de Donna Hay {Reto Cooking the Chef}

    Volvemos a la carga en este año que acabamos de comenzar y, después de las consabidas comilonas tan habituales en estas fiestas, nada apetece más que algo ligero y medianamente saludable.
    Hoy, en el día de Cooking the Chef, tenemos a Donna Hay como protagonista, así que la receta que os traigo pertenece a uno de sus libros traducidos al castellano : "Cocina fresca y ligera".
    Nada más ver esta receta, sabía que era el remedio perfecto para equilibrar los efectos de estos días, así que me puse manos a la obra con ella. Aunque me costó decidirme ya que este libro está lleno de recetas sencillas, sanas y deliciosas.


    La mezcla de quesos y espinacas es una apuesta segura para triunfar y el ligero aroma y sabor que le aportan la ralladura de limón y la albahaca hace la mezcla aún más deliciosa si cabe.


    Ingredientes :
  • 65 g de espinacas baby
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 100 g de queso ricotta (o requesón)
  • 2 cucharadas de albahaca fresca picada*
  • 20 g de parmesano rallado
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • 2 tomates
  • 4 tortillas de harina (de trigo)**
  • Aceite de oliva virgen extra***
    *En la receta original pone el doble de cantidad pero a mí me repite un poco la albahaca si me paso con ella así que reduje la cantidad, lo cual no le quitó el aroma y particular sabor que esta planta le da a los platos pero si se volvió más sutil.
    **Aunque la receta en teoría es para cuatro personas, o sea 8 tortillas, yo con esa cantidad de relleno solo tuve para la mitad... eso sí, bien rellenitas como podéis ver, jejjeje.
    ***Yo me resisto a utilizar otro aceite que no sea el de oliva virgen extra aunque en el libro solo pone que sea un aceite vegetal.
   

    Lavar las espinacas y escaldarlas en agua hirviendo durante 30 segundos. Escurrir y dejar reposar sobre un colador para eliminar el máximo posible de agua.
    Lavar, secar y picar finamente las hojas de albahaca.
    Lavar los tomates, secarlos y cortar en rodajas bien finas. Reservar.
    Poner en un bol la ricotta, el parmesano, la ralladura de limón, la albahaca picada y las espinacas escurridas y picadas previamente. Remover hasta que se forme una pasta uniforme. Salpimentar al gusto.
    Extender la mezcla sobre la mitad de las tortillas. Disponer por encima las rodajas de tomate y cubrir con el resto de las tortillas.
    Pincelar ligeramente con el aceite y cocinar, en una sartén antiadherente grande, a fuego medio-bajo, durante 3 ó 4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas y crujientes.
    Sacar, cortar en 6 partes y servir enseguida.


    Venga, vamos a sentarnos a la mesa mientras esta maravillosa tentación esté caliente, tierna y cremosa por dentro y bien crujiente en el exterior.

   
    Y, para seguir relamiéndonos con las exquisiteces que nos invita a preparar esta Chef australiana, os invito a descubrir que han elegido mis compis de reto en esta ocasión (Pincha aquí)